viernes, 29 de mayo de 2015

El Lema subliminal.

Como todos sabéis a estas alturas, este era el lema con el que se presentó a las elecciones el Partido Popular. Cuando mirabas a lo alto y atinabas con la farola, saltaba a tu vista el cartelón con esos tres verbos por principio. Trabajar. Hacer. Crecer.
Pero no los encontrabas en disposición horizontal, sino en lectura vertical.
                                               Trabajar
                                               Hacer
                                               Crecer.
Si tu vista retiraba las minúsculas, quedaba a la lectura
                                               T
                                               H
                                               C        
Es decir
                                               Tetra
                                               Hidro
                                               Cannabinol

Un mensaje subliminal en el lema del PP. Así que Trabajar, Hacer, Crecer, significa ¿marihuana para todos?

jueves, 28 de mayo de 2015

ANÁLISIS DEL ALGECIRAS

Inicio del juego


Saque de portería, busca desplazamiento en largo, para prolongación de medio centros o media punta.
Los centrales también usan el desplazamiento en largo buscando la espalda de la defensa.
Inicio de juego de medio campo, balón al medio centro que alternan con desplazar al lateral o balón en largo al extremo. Cuando elige la opción del lateral, éste desplaza el balón a su extremo por detrás del lateral rival.

Creación del juego


La premisa es clara, ataque por ambas bandas,  la mayoría de estas son por la derecha
La mayoría de ataques por la banda derecha, y busca el uno contra uno en banda y centros al área.
Subida de lateral derecho Máiquez en varias ocasiones en el partido, con buena intención, buscando centros al área
Buenas acciones combinativas entre los media puntas.

Finalización


Por la banda derecha encaran y buscan centros para los remates de los puntas. Acción que se puede repetir en varias ocasiones por partido

Buenos lanzamientos desde fuera del área de Javi Chico

Diagonales de Melchor, Joselu hacia la izquierda.




Inicio de la Presión


Equipo que presiona la salida del balón del equipo contrario, ya que gracias al sistema con el que juega habitualmente un 1-4-2-3-1, tiene muchos jugadores en la zona de ataque puede presionar con los mismos a la salida de balón del equipo rival.
Acumula varios hombres en el medio del campo, siendo imposible el juego del rival por esta zona, buscando siempre que fuerce el rival el desplazamiento en largo

Equipo muy comprometido y sacrificado en defensa, a pesar de que tiene jugadores de muchísima calidad, todos se sacrifican y ayudan en defensa.

Sus líneas de ataque trabajan de manera muy coordinada y ordenada y no dejan espacios entre líneas.

Se le debe atacar por los costados, especialmente por su izquierda, que es dónde es más débil ya que por el centro es un equipo muy compacto y difícil de superar.


Acciones a Balón parado


1.- Saque de esquina ofensivo
Lanzador: Siempre lo ejecuta un diestro, sea el lado que sea
Remate: 5
Rechace: 2
Vigilancia: 2

La jugada la marca los que están en el rechace, cuerpo agachado.
Uno en el área chica, y 4 entran desde el borde del área para rematar balón que irá a la altura del punto de penalti.

2.-Saque de esquina defensivo
Marcaje: 8
Rechace: 1
Palos: 0
Descolgado: 1

3.- Falta escorada ofensiva

Lanzador: A pierna cambiada, para darle la rosca hacia dentro
Remate: 5
Rechace: 2
Vigilancia: 2

4.- Falta lateral defensiva

Barrera (9.15): 2
Marcajes : 7
Rechace: 1
Descolgado: 0










En el partido de vuelta puede alinear el mismo once o sustituir, que es lo que me espero, a Mario por Gabri.
Para atacar ese sistema del Algeciras, pudiera jugarse dos subsistemas: uno por la izquierda de carácter defensivo con dos líneas de tres jugadores, que salgan a la presión del balón; y un sistema de cuatro, a la espera por la derecha de precisar un ataque rápido.
En atareas defensivas el subsistema de cuatro bascularía sobre el subsistema de seis.

Donde verdaderamente se puede sacar ventaja es en las jugadas a balón parado. El portero Luismi, no se encuentra a gusto en ese juego, y rodea su área de marcadores, dejando descolgado sólo a un jugador. Por eso, vendría bien colocar un parde jugadores en el vértice del área pequeña para prolongar el balón en el saque de corner o de falta lateral, y por delante de la línea de marcadores en las faltas frontales. Incluso se podría intentar el remate desde el vértice del área pequeña.


http://www.resultados-futbol.com/Algeciras-Cf
https://www.youtube.com/watch?v=8mcHhVnT8fg




domingo, 24 de mayo de 2015

Un partido táctico

Ayer presenciamos el enfrentamiento entre la Arandina CF y el Algeciras CF en el estadio El Montecillo. Medidas de seguridad como nunca y una excelente entrada, auguraba una fiesta futbolística, en un horario desacostumbrado. Lo que suele sustanciarse en la expresión un ambiente diez.

Saltaron los equipos al campo y nos llevamos la primera sorpresa, en el Algeciras no juegan ni Gabri ni Pavón. En su lugar, Mario y Willy, por lo tanto, Hermoso quiere jugar como en casa. Y así lo intenta. Porque Joselu se mete de media punta por el centro, por detrás Melchor y Willy en punta. Manzano se va a la izquierda, en el puesto de Joselu, pero jugando por el interior y sin subir en exceso. Está claro, van a concentrar el juego por el centro, apelotonando al mundo en ese espacio y dejar la izquierda libre, para alguna apertura a la izquierda y sorprender a la defensa basculada al centro derecha. Es decir, tal y como juegan en Algeciras, en su campo.

Me sorprendieron, pero no así al técnico de la Arandina, que trabajó con ese supuesto y estuvo siempre pendiente de esa basculación a la izquierda, con lo cual esa posibilidad estuvo siempre defendida y con perfección.

Digámoslo, el partido se convirtió en un apasionante juego táctico, donde los entrenadores tuvieron más que decir, que los propios jugadores, como si supieran desde el primer momento que aquello no podía dejarse al arbitrio del correr o del jugar, sino del posicionamiento. Como en una lucha de tropas.
Tal es así que toda jugada que se producía, considerando movimientos de apertura, era respondida con un movimiento de cierre del equipo contrario. Sudaron más los entrenadores, que los propios jugadores.
Recuerdo un ejemplo de la primera parte, donde pudieron conectar Melchor y Joselu, que pudo abrir a la izquierda, a Manzano, que había dado dos pasitos, adelante, pero Borja ya estaba allí, y le impidió el remate. 
No hubo más, que el aire del Montecillo parecía más peligroso que un Algeciras maniatado, igual que la Arandina, pues el entrenador rival había puesto a Víctor a romper el juego de mediocampo por la derecha que realiza la Arandina.
La segunda parte fue más de lo mismo, pero con una Arandina que quería lograr su gol. En este caso, el rostro griego de Adri ponía racionalidad al juego de la Arandina, a pesar de los nervios del jugador y que le hicieron fallar en exceso, incluso de cara a puerta. Pero ese empaque es preciso siempre.
Sin embargo, seguíamos en esa situación de guerra táctica y el único recurso de la Arandina era el saque de banda largo, bien defendido por Benito y Merino o el córner, siempre al segundo palo.
En este periodo hubo una jugada de la Arandina perfecta, de su juego, por la izquierda, pero defendida a la perfección por el Algeciras.
El juego de los entrenadores se manifestó hasta en los cambios. A la salida de Terleira con la finalidad de atacar a Maiquez, se respondió con la salida de Pavón, medio centro defensivo, que debía apoyar a Víctor y tapar ese ataque. La salida de Mato, se respondió con dar entrada a Gabri, un medio campista que se mete tras Melchor y con Pavón, secaron a Mato. Y el cambio de Gustavo, con la salida de Berlanga.
Partido perfecto de la Arandina y cuasi perfecto del Algeciras, porque no logró el gol que pretendía. La Arandina, tiene más posibilidades de ganar en Algeciras.


jueves, 5 de marzo de 2015

Félix González Modroño, frente al cántabrico: viaje imaginario por la literarura de imaginación

Nos sentamos sobre un sofá Manoir para hablar distendidamente con Félix G. Modroño. Hablaremos de literatura, de su literatura, de esas novelas que le están cincelando una personalidad literaria innovadora, fresca, rigurosa.
Félix G. Modroño es un escritor vasco, pero de orígenes zamoranos, y recriado en Sevilla. De Bilbao a Sevilla, al revés de la canción de Fito.
El pueblo zamorano de sus padres, Villalpando, fue el promotor de su primer libro, fotográfico; y este libro, fue el modelo para el resto de sus novelas.
Desde las alturas del puente colgante, se puede ver la margen izquierda y la derecha. La de Félix es la izquierda, a nuestro frente Portugalete, allí, a la derecha, Santurtzi.

- De verdad, de la buena, ¿cómo le afectó el cielo vizcaíno, quizá tanto como al hidalgo de la mancha el otro vizcaíno, que le hizo ver que lo suyo eran los entuertos?
- Crecí en Bizkaia en tiempos convulsos. Fui un niño algo enfermizo y mis padres me traían lecturas. Supongo que la imaginación se forja durante la infancia a partir de lo que somos y lo que nos rodea.
Ese niño enfermizo sólo parece notarse en la mirada angelical que te traspasa con una infinidad de palabras con las que reconstruye la realidad en su imaginación enrqiueedora. Unas palabras que surgen de aquellos libros léídos en la enfermedad; y de su impulsiva imaginación actual, la que se forjó en aquellos tiempos convulsos.
Nacido en Portugalete en 1965.
- Disculpe que le comente mi experiencia, pero en Portugalete no se aprende a escribir. Normalmente a potear cuesta arriba, cuesta abajo y a mirar a una ría madre desde una barquilla que gravita, ¿o es que será esto escribir?
- Para escribir hay que vivir. Sobre todo, si se pretende transmitir. Yo empecé a crear historias mucho antes de ponerme a escribir. Uno elucubra con los deseos, con la imaginación… Es inevitable que la infancia y la adolescencia nos marque. Y la mía transcurrió en Portugalete.
Desde el puente de Portugalete, oteamos el horizonte, y nuestra mirada se dirige a Villalpando, lugar donde nacen los padres de Félix, feliz reencuentro con los ancestros. Precisamente, el primer libro de Felix es un libro fotográfico sobre este cruce de carreteras, hacia el noroeste, hacia el suroeste. Entre Galicia y camino de extremadura, hacia la Lusitania.
- Villalpando era siempre un lugar donde paraba el autobúsa Galicia, a Extremadura; pero al observar su libro de fotografías de Villalpando se diría que tiene usted buen ojo para lo inmarcesible, ¿Cómo ve usted la fotografía en sus novelas?
- Ese libro de fotografías de Villalpando está elaborado con más cariño que maestría. Por fortuna, ahora soy mejor fotógrafo que entonces. Elegir encuadres es como elegir escenas que contar. Procuro que mis narraciones sean visuales.
Y aquí, en estos lugare zamoranos, transidos de poemas de León Felipe, de Octavio Uña, transidos de luz y de viento, por los que Castilla paga precio aunque el poeta no lo quiera, surge literariamente el Doctor Zuñiga. Deaquí es llamado y elegido para su primera gran aventura de herreros y arrieros y sangre. La sangre de los crucificados, año 2007, “en una noche triste”…
- A ver, ¿por qué “la sangre de los crucificados”? ¿Por qué Fernando de Zuñiga? ¿Por qué su periplo? ¿No podía haber permitido a su “camarada de estudios” la quietud argumentativa de Baker Street?
-Me pareció interesante recrear una especie de “road movie” en el siglo XVII. La historia me pedía varios escenarios y el doctor Zúñiga, a pesar de sus años, se vio obligado a recorrer España a caballo. La inspiración me vino a través de El Cachorro, una preciosa leyenda sevillana. Y el personaje de don Fernando es uno de mis “alter ego”.
El siglo XVII, el renacimiento, la ciencia, pero también un siglo para el pirronismo desacerbado, la duda en cada deuda, el dado como contraindicación al método. Y la espada.
- ¿Buen siglo el siglo XVII para haber nacido? ¿O se percibe uno más arraigado en este a caballo de siglos tecnológicos?
-Pues ni uno ni otro. Después de escribir “La ciudad de los ojos grises” me enamoré de París en los tiempos de la Belle Époque.
Sin duda París también se otea desde el puente de Portugalete, es más, ahora mismo estamos sobre medio París, sobre una torre Eiffel tumbada amorosamente sobre el Nervión, que es medio Sena. No es de extrañar ese enamoramiento de París, ya que vale una misa, una fiesta, y puede ser siempre el comienzo de una gran amistad. Como esta nuestra. Sin embargo, su Zuñiga, el doctor, maestro en todo por renacentista, viaja de lar en lar, por esta España alejada de cogitos y sumnes, piel de toro, crueldad extrema.
- Hablando de moverse, Salamanca, Madrid, Sevilla, Bilbao, ¿ida y vuelta o en alguna de estas ciudades permanecerías por siempre jamás? ¿Dónde moriría Zuñiga si no fuese eterno?
-Félix Modroño se ve en un lugar frente al Cantábrico. Zúñiga morirá en otro lugar. Ya sé cómo ocurrirá. Me encantaría poder escribir esa historia dentro de 15 años.
Quince años, una adolescencia de espera, para saber del destino del doctor Zuñiga. Parece que en la mente de Félix ya tiene la suerte echada, el destino escrito, ¿podrá reescribirlo como su racionalidad le indica o debera conformarse con ser este Zuñiga sólo un aquetipo sentimental que requiere hermenéutica?
- ¿Con sus novelas pretendes apelar a la racionalidad civilizada o la sentimentalidad arquetípica?
- Somos híbridos entre instinto y cultura, entre biología y moral. Por eso mis personajes tienen tantos recovecos y matices.
De nuevo en Zamora, de nuevo con Zuñiga, que recibe una carta, una carta de venganza. Y sale rápido para cobrarla, hacia Balmaseda, hacia Bilbao dirección Norte, de vuelta a la leyendas matriarcales, al enamoramiento con las sorguiñes.
- Sabido era que la muerte tenía un precio, pero que fuese dulce, ¿por qué?
-En el mus, “Muerte dulce” significa que se gana con la puntuación justa, casi sin querer. Me pareció un buen juego de palabras.
- Mus, Bizkaia y la muerte, ¿será por esta unidad de imposibles que este juego de cartas tiene tanta aceptación en el mundo?
-Tiene aceptación porque nació como compendio de los juegos anteriores. Pero su grandeza reside en que no siempre gana quien mejor cartas tiene. Es a la vez un juego de mentiras y un juego de honor. Nos sentimos atraídos por las incongruencias.
El honor y la muerte, la incongruencia, la mentira y la familia. Parece la definición de lapróxima novela de Felix, la que transcurre de Portugalete a Bilbao, esa orilla de sardineras. La ciudad de los ojos grises, que ya no es tan gris en su cielo, quizá por ese Guggenheim dispuesto a tarer el calor de la pintura. Pero esta novela es la incongruencia entre hermanos, la familia y su mentira. Una novela impresionante, que deja alado al lector para asumir eel honor, y la muerte, entre platos de bacalo a la vizcaina y la bizkaina.
- La ciudad de los ojos grises. Bilbao es la protagonista de tu penúltima novela, y, a la vez, en ella transcurre una historia de amor y venganza, ¿estarías de acuerdo con tal aseveración?
- Mi pretensión era homenajear a Bilbao. Por eso quise construir una novela que la evocara. Efectivamente, es una historia de amor a una mujer… y a una ciudad.
- Y la ría que lo vigila todo, desde los primeros besos, hasta el bacalao a la vizcaína o la vizcaína, gran dificultad entraña integrar tantos acontecimientos y que salga perfecta la historia, la novela. Hasta la portada. ¿Desde la añoranza se escribe mejor?
- Escribí esa historia durante la enfermedad de mi madre. Ese halo nostálgico tiene que ver con mi momento emocional y, por supuesto, con haberla escrito a cientos de kilómetros de mi tierra natal.
Y hoy miramos desde Bilbao a Sevilla, del arenal al arenal, desde las siete calles a la calle Sierpes, desde el botxo al botxo, el bar que regentaba un par de bilbaínos frente al Sánchez Pizjuán. Y vemos a Felix feliz, exultante, con el premio ciudad de Sevilla recién estrenado y más, por esa nueva novela que es el objeto del premio, Secretos del arenal.
- Y ahora, un premio para su escritura y sus mujeres, tan iguales, tan distintas, o viceversa.
- Las protagonistas de “Secretos del Arenal” tienen mucho en común, aunque sus infancias fueran bien distintas. Me gusta que mis personajes evolucionen a lo largo de la historia. Quizás no todo el mundo actuaría igual que ellas, pero seguro que son comprendidas.
- Desde Sevilla a Bilbao o viceversa, para redescubrir, el amor, la muerte, la venganza, ¿no hay felicidad posible salvo en la palabra fin?
- La felicidad no existe como tal. Siempre habrá algo que nos impida ser plenamente felices. A lo máximo que podemos aspirar es a acumular pequeños momentos de bienestar… cuantos más, mejor.
No nos podemos despedir de Félix sin peguntar por Zuñiga, ese extraño ser en aquella España del siglo XVII, el zamorano adelantado a su tiempo.
- ¿En qué historias anda enfrascado ahora, con qué acero se debate su pluma, o pretende descansar como Zuñiga? ¿No es hora de resucitarle?
- Recojo el guante. Estoy preparando la tercera entrega de Zúñiga. Y sigue viajando, incluso ahora más lejos. Esta vez nos iremos a Venecia.
Un viaje más para este arriero a medio camino entre Descartes y un capitán de la Guardia Real.

domingo, 25 de enero de 2015

Soto Apuleyo, Leyendas de María, 2014, Vitruvio, Madrid (ilustraciones de Diego Coca)

La voz clara y teatral, recitativa y cantarina, de Apuleyo Soto, festiva como sólo la licencia poética permite, se reviste de la misma y nos guía por los pensamientos y la vida de María, pero a la búsqueda, a su vez, de Jesús. Unos episodios, por cierto, que no se hallan en nigún lugar, pues los Apósteles se hicieron de Cristo, sin atender a lo que crecería la figura de la Madre a lo largo del tiempo. Apuleyo se nos hace apóstol poético de la madre, y va pintando con versos claros y diáfanos, tan claros como el agua de los ríos que el discurre, a la primera discípula Real de ese Jesús de carne y espíritu.
Es cierto, mayor seguidora nunca, pues ella misma lo llevo en su seno y le dió umbilicalidad, la misma que el Jesús espíritu, paloma santa, se encaragrá de prestar a los hombres venideros que atiendan a su palabra, por encima de la muerte. Porque esa umbilicalidad no se pierde tras la muerte de Jesús - persiste hoy en nosotros. Y la María es la umbilicalidad de la umbicalidad, pura transcendencia, ¿cómo no sentirnos en ella tanto como en el hijo, si compratimos la esperanza del hijo de vuelta a la vida, de que no hay sepulcro que no sepulte?
Más alla del deseo deseante de otros poetas está esta umbilicalidad umbilical, que pone en nuestras manos las manos de Ella. 
Bonita lectura, que, además, nos traslada, al seno mismo de la madre.


Bilbao por Ana Isabel Prado Antunez


Prado Antúnez, Ana Isabel y Palacios Martínez, R., Bilbao (Monografía histórico- Artística), 2 Volúmenes, 1298 pg., Diptación Foral de Bizkaia, Bilbao, 2014.



Publica Ana Isabel Prado Antúnez, su necesaria monografía sobre Bilbao. Una monografía que publica la Diputación Foral de Bizkaia,dentro de su excelente colección sobre los pueblos de Bizkaia y que debiera ser imitada por otras diputaciones. 
Uno ha asistido al nacimiento y desarrollo de la misma y sabe del trabajo ingente que lleva encima. No sólo con respecto al hecho de la lectura bibliográfica, inmensa labor y leída al completo por la autora, sino las entrevitas que ha realziado a diversas personalidades, las horas largas que han sucedido encerrada en archivos, los recorridos por otras bibliotecas a la búsqueda de la información pertinente. Todo un trabajo que se refleja ahora, en esta monografía que ha escrito y que incluye la historiografía de la Villa desde 1630 hata nuestros días, casi cuatrocientos años de historiografía. El Bilbaopreilustrado, el ilustrado, el romántico y el contemporáneo. El crecimiento de la Villa en población, comercio, actividades culturales; en nobleza, cortesia y amabilidad. Precisamente, una de las partes más importantes que se desprende de la monografía es el hecho del surgimiento de esta liberalidad, que es santo y seña de la ciudad; y de sus gentes, tan bien representada en la figura de su último y grandísimo Alcalde, Iñaki Azkuna. Una liberalidad que es magnanimidad.
Pero no sólo encontraréis ese Bilbao que crece económicamente con fundamento en su burguesía sino también el Bilbao de ensanches en el arte, que se crece en las obras de arte y en la exposición del mismo. Primero, en el museo de Bellas Artes de Bilbao; segundo, en ese Gugenheim, que ha sido el último gran ensanche remodelativo de esta Villa de liberalidad donde es gustoso  vivir.
Sólo queremos llamar la atención sobre un detalle. Roberto Palacios realiza una cuarta parte de la obra y se le ha puesto por delante de Ana Isabel, y no sabemos porqué. Si la obra se edita en dos volúmenes, ¿por qué no se ha dejado el primero para la parte realizada por el primer autor y la segunda para Ana Isabel Prado?  Así, de la manera en que se ha editado, se crea un agravio comparativo, porque quien más ha hecho por la obra, queda relegada a la segunda posición, como si se tratase del quien coadyuva.
Quede aquí el reconocimiento de esta obra, que sera fundamental en años venideros para saber todo sobre Bilbao, y para que otros, puedan entresacar de sus páginas nuevas temáticas para investigar. Una obra rica, grande, fundamental.

sábado, 3 de enero de 2015

La navaja inglesa de José de Cora

Un ánima y su memoria dentro de una novela con animus, eso es lo que espera al lector al final de la lectura de “La navaja inglesa”, de José de Cora. Novela publicada por Tropo Editores en Madrid, en este mismo año, 2014; y que consta de quinientas veintiséis páginas.


El ánima femenina que sustenta el entramado cultural de la novela y que se materializa en el animus del varón Barón con una navaja inglesa Huntsman en las manos para despertar divinidades femeninas arcaicas. España nunca ha sido un País, como mucho un conglomerado de tribus endogámicas de culto a la Gran Madre. Aunque sea culto semejante, sucede con divergencias importantes y similitudes evidentes. En primer lugar, la estructura psicológica que es de carácter mítico. Todo lo que es viene envuelto en un ropaje mítico, de realidad ocurrida en otrora, pero en el espacio vivido por los interlocutores. Ese otrora es un tiempo regido por esa divinidad. En la novela de José de Cora, nos enteramos de esos ropajes míticos desde el inicio mismo y más, cuando se encarga unos pliegos de información sobre el culto a la Gran Madre Cibeles a quien no es lego en los asuntos. Quizá, tal aspecto de recopilación informativa sobre la Diosa, sea una de las más acertadas muestras de divulgación sobre esa religiosidad primaria matriarcal. La estructura psicosocial de la novela es reveladora: el elemento masculino de la misma sólo oficia como elemento subsidiario, en cuanto portador de fecundidad. No en balde en la primitiva Grecia, en Creta, el rey era consorte en el año, y, a su terminación, era degollado para recoger su sangre fecundativa. La novela nos traslada ese mismo mensaje pero, aquí, en el matriarcalismo Castellano, para diferenciarlo del Vasco o el Gallego, por ejemplo, el oficiante es masculino. Es el Barón con manos Hunstman.

Y precisamente ahí evidenciamos otro de los elementos diferenciadores de este matriarcalismo ligado a Cibeles: precisa de excesivos sacrificios. Y es así, porque no hay una búsqueda del sentido de la realidad, sino de la identificación de ese destino con un principio individual masculino. El Barón. Efectivamente, el matriarcalismo castellano acaba por hacer desaparecer a la madre divina por favorecer el sacrificio que proporciona el futuro como consuelo a cada individuo particular – no así el matriarcalismo vasco o gallego, verdaderamente centrado en la divinidad. En este matriarcalismo se descubre incluso una lucha individual para ver quien fue el primero en sacrificarse en honor de la diosa madre Cibeles. Para relatarnos todo esto y más, el lenguaje es un flujo continuo que intenta atrapar el decurso del pensamiento en la vida misma. Un decurso que se va proponiendo como las capas de una cebolla, que nos va descubriendo la realidad ctónica que se oculta bajo la realidad racional en la que vivimos siempre. Y si todo comienza como una racional clase de arquitectura, ésta nos va desvelando, lo que se oculta bajo la misma, unos seculares asesinato rituales, que alguien va a intentar explicar racionalmente, y se verá, así y ahí, involucrados en los mismos. No os equivoquéis, pues cuando más involucrados os halléis y os sintáis bien en la lectura de la novela, veréis que ésta trata de sexo. La sexualidad, pero no de cualquier manera. Os voy a revelar algo, la sexualidad e prolija en la novela, que lo es, pero no por encima de la historia que se narra, sino como si se despendiese de la misma. Quizá de donde realmente se desprende es de la mismísima diosa madre, Cibeles, como si se tratase de un contagio (pero no de un castigo) Una sexualidad que emana de la diosa Cibeles y que se irradia como efluvios que se esparcieran por el aire y se difundieran de cuerpo a cuerpo, dilatándolo y generando en el mismo la necesidad perentoria de transcenderse a los otros de manera transcendental, así nos difundiéramos en una comunión divulgativa. Sexo como pura propaganda de la Diosa Cibeles y con el mismo ella se expande tanto como con los ritos sacrales que se ofician en su nombre o con el mero culto, oculto. Se trata de una sexualidad difusa, que se produce por cruzada y así se extiende y esparce, como la entrega de los fieles. No se pueden detener estos personajes en su comunicabilidad, porque sus vidas consisten en divulgar como en comulgar, se difunden en los otros e irradian a la diosa extensa en su propagación. Una sexualidad difusa que se muestra como un contagio divulgativo. Lo que se divulga no pasa sólo de boca a boca sino de piel a piel y más allá de la piel. Rebasa a la mismísima carne, noblemente sádica, y así se transforma en sexualidad circulante y comunicativa. Tener sexo para tener eco, en eso se traduce esta sexualidad difusa y propagandística. Siempre, eso sí, al amparo secretista de la Dios Madre Cibeles.